11 junio 2020

Intervención de Luisa Carcedo en la aprobación del Ingreso Mínimo Vital

Ayer el Congreso aprobó el Ingreso Mínimo Vital con el voto a favor de todo el hemiciclo, salvo la abstención de Vox. Se trata de un logro histórico, a la altura de todos los que han supuesto avances irreversibles en derechos sociales.

La intervención de la diputada socialista Luisa Carcedo ha tenido un momento especialmente brillante y vibrante al recordar que esta medida ayudará a "conciudadanos nuestros que no son de segunda, que son tan de primera como nosotros", rechazando criminalizar a priori a un colectivo especialmente vulnerable. Patriotismo es esto: defender a los segmentos más débiles de tu país para que no se queden atrás, por mucho que otros crean que consiste en envolverse en banderas cuanto más grandes mejor.

Es muy recomendable escuchar este corte de un minuto de su intervención:






01 noviembre 2019

¿Cuál puede ser la incidencia del procés, una vez conocida la sentencia judicial, y de la exhumación de Franco en las elecciones del 10 de noviembre? Hace unos días conversé con el periodista Ángel Munárriz sobre este tema para un artículo de Infolibre y aquí está el resultado de nuestra conversación:



"Llevamos mucho tiempo a vueltas con la exhumación. Es un tema descontado por la mayoría de la opinión pública. El posible efecto que pudiera tener, a mi juicio, ya se produjo. No creo que determine el voto ni que tenga capacidad para enmarcar discursos. Su trascendencia va a ser limitada en una campaña marcada por el monstruo de Cataluña, que se está comiendo absolutamente todo. La exhumación quedará bastante eclipsada", señala Carlos Abella, consultor en comunicación. ¿Buenas noticias para los partidos conservadores? Abella cree que, mientras el "eje de campaña" sea la "unidad de España", la incomodidad la sufre la izquierda. "Y más si hay tintes de orden público, como ha ocurrido en Cataluña. Esos discursos suelen favorecer a los partidos de derechas".


No obstante, en el PSOE confían en verse beneficiados por el fenómeno del cierre de filas, también conocido por su nombre en inglés: rally 'round the flag [ver aquí un artículo de Luis Arroyo en este periódico que lo explica]. "En tiempos de tribulación, no hacer mudanza", se diría en lenguaje popular. La esperanza socialista es que el electorado se arracime en torno a la figura institucional más visible, el presidente, que ofrece certeza y firmeza en tiempos de confusión. ¿Puede funcionar? "Es un efecto que siempre se puede producir en tiempo de inestabilidad y crisis. Eso explica el giro, digamos, hacia la moderación del PSOE, buscando la adhesión del segmento moderado del electorado en torno al presidente. Es una operación que podría funcionar". Además, el PSOE tampoco tiene muchas más opciones, dado que hay poco margen ya para introducir nuevos temas. "Queda poco tiempo, todo el mundo está agotado: los partidos, la opinión pública... Con la omnipresencia del tema catalán, no veo espacio para colocar temas sociales como pensiones, sanidad, educación. Va a ser complicado". Pedro Sánchez arrancó la campaña anunciando una subida de las pensiones. Pero eso fue antes de la sentencia del procés.


01 octubre 2019

A propósito de una posible repetición electoral en España

Antes de que la repetición electoral fuese una realidad consumada, tuve el placer de reflexionar sobre sus posibles efectos para el medio digital infoLibre. En aquel momento (principios de agosto) pensaba que resultaba altamente irresponsable acudir a una nueva cita con las urnas, en particular para el PSOE, y afirmaba que hacerlo sería como "jugar a la ruleta rusa" y que dejarse llevar por la tendencia alcista de las encuestas era un error por su efecto limitado en el tiempo y la entrada en juego muchos elementos de incertidumbre. Pues bien, entre ellos no me imaginaba por entonces que pudiese estar la irrupción de un nuevo partido de ámbito estatal (Más País), pero justamente me refería a factores como este cuando decía que si algo había demostrado la política española en los últimos años era su imprevisibilidad... Paradójicamente, este nuevo elemento de contexto pudiera atenuar el peligro de la abstención en el centro izquierda y mejorar las expectativas de este espacio ideológico en su conjunto. Así resumió nuestra conversación el periodista Fernando Varela:

Carlos M. Abella, doctor en Sociología por la Universidade da Coruña (UDC) y consultor privado, cree que si algo ha demostrado la política española en los últimos años es su imprevisibilidad. Aun así, en caso de una repetición electoral en noviembre, se arriesga a apostar por una desmovilización de los votantes de izquierdas que no cree que se vaya a producir en el campo de la derecha. Los electores de PP, Ciudadanos y Vox tienen el incentivo de saber que si sus partidos suman se van a poner de acuerdo para gobernar, como han demostrado en comunidades autónomas y ayuntamientos. En cambio, si PSOE y Unidas Podemos constatan que pueden ganar, como ocurrió en abril, pero no son capaces de ponerse de acuerdo para gobernar, incentivarán la desmovilización de su propio electorado. Abella cree que Pedro Sánchez lo resumió perfectamente en la investidura fallida cuando se preguntó de qué sirve una izquierda que pierde incluso cuando gana. “Es un mensaje terrible para su electorado”, que si se repiten las elecciones tendrá que preguntarse de qué le sirve votar, subraya. En su opinión, “para el PSOE ir a elecciones es"jugar a la ruleta rusa”. Dejarse llevar por la tendencia alcista de las encuestas, “un elemento tan intangible como poderoso”, es un error, asegura, porque tienen “un efecto limitado en el tiempo. Llega un momento en el que se agota”. Y entran además en juego muchos elementos de incertidumbre, entre ellos lo que pueda suceder en Cataluña, especialmente cuando el Supremo dicte sentencia en el caso del procés Del lado de la derecha Abella cree que el más beneficiado por una repetición electoral sería el PP, en buena parte gracias a la estrategia “errática, por ser suave”, que ha puesto en práctica Ciudadanos. En el campo de la izquierda no tiene tan claro que el PSOE vaya a ser el beneficiario. Si la abstención “se desboca”, asegura, lo acabarán pagando tanto los socialistas como Unidas Podemos.

21 julio 2018

El "efecto presidente Sánchez": el PSOE se sitúa en cabeza por primera vez en las encuesta de Sigma Dos

Quién podía imaginar desde la última entrada en este blog, tras la encuesta de marzo publicada por Sigma Dos, que apenas tres meses después tendríamos nuevo Gobierno y que estaría presidido por Pedro Sánchez. Y que al frente del Partido Popular, por entonces gobernante, estaría Pablo Casado y no Mariano Rajoy. Si algo ha demostrado la política española desde hace unos años es que resulta absolutamente imprevisible, hasta tal punto que nuestra capacidad de asombro está casi saturada. Los giros de guión de las series basadas en intrigas políticas se ven superadas por nuestra realidad.

Y tan es así que el PSOE, por primera vez en toda la serie que venimos analizando, se sitúa al frente de las preferencias electorales. Poco le ha durado a Ciudadanos el sabor de las mieles del "triunfo". En marzo se situaban en cabeza, también por vez primera, y ahora caen al segundo puesto tras retroceder 2,5 puntos. Decíamos entonces "¿Hasta qué punto esta tendencia es sostenible? ¿Ha tocado techo Ciudadanos? Debemos esperar a nuevas mediciones, pero parece difícil que los de Albert Rivera puedan subir mucho más, salvo que el PP camine rumbo de un descalabro sin precedentes desde la UCD". Parece que en esto, y de momento, hemos acertado: C's había tocado techo. Ahora está por ver si seguirá bajando o no, sobre todo porque el escenario ha seguido variando vertiginosamente y Albert Rivera tiene enfrente a Pablo Casado, con un discurso más o igual de duro en los temas que han aupado a C's en las encuestas: los de la cuestión identitaria y la unidad de España.


Destaca también de esta última encuesta el continuo descalabro electoral del PP, que no se ha detenido ni siquiera con el retroceso de C's. Tampoco acaba de levantar cabeza UP, que baja dos puntos después de haber reputando en marzo. En conclusión: todo bajan (incluso el resto de partidos), salvo el PSOE, que sube ni más ni menos que 6,6 puntos en un trimestre, la subida más alta registrada entre dos mediciones si exceptuamos la que experimentó C's en marzo respecto a octubre de 2017, cuando subió 10 puntos (si bien en un lapso de tiempo superior).

Estos intensos movimientos no han alterado la distribución por grandes bloques electorales, pero sí han suavizado notablemente las diferencias, como se puede ver en la siguiente gráfica












Así, tras haber experimentado la diferencia más grande de toda la serie hace apenas 3 meses (12 puntos), en julio se ha reducido hasta los 4 puntos a favor del bloque de derechas.

Si se tratase de una partida de ajedrez, el tablero mostraría una posición abierta, expuesta a que cualquier golpe táctico inesperado alterara la posición de ligera ventaja de uno de los bandos: "juego incierto, posición complicada", como calificaban los analistas este tipo de posiciones hasta que la irrupción de la inteligencia artificial impuso su exactitud matemática en las valoraciones.

Resulta evidente que la irrupción de un nuevo líder político en escena, como Pablo Casado, supondrá un nuevo giro demoscópico. Esta última encuesta sí ofrece otro dato bastante interesante a priori. El nuevo presidente del PP tenía en marzo una de las peores valoraciones de todos los líderes: 3,72, por detrás de Pedro Sánchez (que escala hasta casi el aprobado con un 4,74), Albert Rivera (4,53), Soraya Sáenz de Santamaría (4,18) y sólo medio punto por delante de Pablo Iglesias (3,67)

Lo que resulta impredecible en el absolutamente volátil panorama político español es con qué intensidad y hacia qué dirección. Lo que sí sabemos es que seguiremos atentos para contarlo. O, al menos, eso pretendemos...

19 abril 2018

Ciudadanos, disparado en las encuestas: ¿es una tendencia firme?

Llevamos un tiempo haciendo seguimiento desde la página de Facebook de Abella & Valencia de las encuestas que publica periódicamente El Mundo, encargadas a la firma demoscópica Sigma Dos. La penúltima (octubre 2017) dibujaba un escenario en el que los dos partidos "tradicionales" dominaban el tablero, seguidos a cierta distancia por Ciudadanos y Unidos Podemos, a su vez muy próximos entre sí. 

En el lapso transcurrido desde entonces se han publicado muchas encuestas por parte de diferentes medios e institutos de opinión y de la práctica totalidad emergía una conclusión clara: el partido que lidera Albert Rivera se disparaba hasta lograr incluso el primer puesto. 

En estos cinco meses han ocurrido muchas cosas, entre ellas las elecciones catalanas del 21D de 2017, que han supuesto un punto de inflexión trascendental. C's, acostumbrado a los buenos resultados en las encuestas pero no en las urnas, logró convertirse en el partido más votado ni más ni menos que en Catalunya. El efecto demoscópico a escala estatal que este triunfo ha implicado parece fuera de toda duda: de pronto se vio que, efectivamente, a la derecha del espectro ideológico y como destacado estandarte de la defensa de la unidad de España, del nacionalismo español más centralista en general, había una alternativa. 

Llevamos años de cambio social acelerado, sobre todo a partir del 15M de 2011, movimiento social que derivó en la cristalización de nuevas alternativas políticas. La agenda política y mediática pasó a centrarse en la regeneración democrática y reivindicaciones sociales. 

Sin embargo, el estallido de la cuestión catalana ha desplazado más recientemente la agenda de lo social a lo identitario. Y todo parece indicar que, hasta el momento por lo menos, C's está sacando partido de este hecho con su defensa de la bandera y la unidad de España y su rechazo frontal no sólo a todo nacionalismo que no sea el español, sino incluso del cuestionamiento del sistema autonómico, pidiendo incluso recentralizar competencias, yendo así más lejos de lo que el propio PP ha ido nunca. Esta defensa sin complejos de un nacionalismo español agresivo ha derivado en un trasvase de votos sin precedentes desde el PP hacia Ciudadanos, dejando totalmente fuera de juego al partido en el Gobierno: el PP sufre el desgaste de, por ejemplo, judicializar el tema catalán y C's recoge los frutos del sentimiento nacionalista español exacerbado.

La gráfica anterior es muy ilustrativa: por primera vez en toda la serie, C's alcanzaría el primer lugar subiendo de golpe 10 puntos y superando al PP que sufriría un descalabro sin paliativos. 

Y si en la parte derecha del espectro ocurre esto, a la izquierda este nuevo escenario la ha dejado, una vez más, fuera de juego. No consigue articular un discurso alternativo que cale desde el punto de vista territorial e identitario y no consigue retomar la agenda social y de regeneración democrática, a pesar de que, objetivamente, haya motivos de sobra para que estos temas dominasen de nuevo la escena mediática y política. La última encuesta apunta a una cierta subida de Unidos Podemos (que lo deja en todo caso lejos de sus mejores momentos) y una bajada importante del PSOE, que volvería a caer a los niveles más bajos de la serie. 

Si analizamos los dos bloques ideológicos, nos encontramos con que la derecha estaría en su mejor momento, superando ampliamente a la izquierda, con la mayor brecha de toda la serie. La siguiente gráfica habla por sí sola... casi 12 puntos separan a un bloque del otro.



¿Hasta qué punto esta tendencia es sostenible? ¿Ha tocado techo Ciudadanos? Debemos esperar a nuevas mediciones, pero parece difícil que los de Albert Rivera puedan subir mucho más, salvo que el PP camine rumbo de un descalabro sin precedentes desde la UCD. En todo caso, sí parece probable que mientras el tema catalán y el correspondiente auge del nacionalismo español sigan copando la escena política Ciudadanos siga rentabilizándolo electoralmente. Ahora bien, antes o después las reivindicaciones de tipo más social deberían volver al primer plano político y mediático (y el movimiento de los pensionistas es un ejemplo) y eso podría mover de nuevo el tablero por completo. ¡Seguiremos atentos!

Intervención de Luisa Carcedo en la aprobación del Ingreso Mínimo Vital

Ayer el Congreso aprobó el Ingreso Mínimo Vital con el voto a favor de todo el hemiciclo, salvo la abstención de Vox. Se trata de un logro...