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Adelanto electoral en Andalucía: ¿se pasó Susana Díaz de frenada?

Susana Díaz, la emergente líder del PSOE y protocandidata a la presidencia del Gobierno, ha probablemente cometido un importante error estratégico con su adelanto en más de un año de las elecciones autonómicas.

Ella lo achaca a "un giro radical en la dirección de Izquierda Unida", aunque todo parece indicar que detrás de dicha decisión hay factores de más peso que el esgrimido, que suena más bien a "excusa". Por ejemplo, dar un golpe sobre la mesa en el interior de su partido con una reforzada victoria ante un escenario electoral complejo para los socialistas; o apurar los plazos para evitar que Podemos se consolide en Andalucía.

Tanto la encuesta elaborada por Sigma Dos para El Mundo sobre una base de 1.800 entrevistas telefónicas como (sobre todo) el estudio basado en encuestas publicadas y la historia electoral andaluza publicado por El Español, el diario recientemente creado por Pedro J. Ramírez, ponen en tela de juicio la oportunidad (hablando estrictamente en términos electorales) de dicho adelanto: si quería evitar la irrupción de Podemos, todo parece indicar que no lo logrará.

Resultados según el estudio publicado por El Español:



Si estas previsiones se confirman, el adelanto habrá sido un patinazo porque anticipa alguno de los siguientes escenarios:
  • Pacto con el PP para poder gobernar. Esto, justo antes de unas elecciones municipales y autonómicas en toda España y a meses de las Generales, sería un suicido a lo PASOK del PSOE.
  • Pacto con Podemos. ¿Pero entonces se puede pactar con el populismo?
  • Pacto con IU. ¿Pero no se habían radicalizado? El nuevo pacto sería desde una posición más desventajosa, por cuanto el peso relativo del PSOE sería menor. Es más, ¡podría  no ser suficiente para sumar mayoría absoluta!
  • Pacto con Podemos e IU. Sumen los dos anteriores...
  • Gobierno de minoría absoluta... que seguramente obligaría a convocar nuevas elecciones antes de fin de año, con el consiguiente y seguro desgaste.
En vista de lo que parecen empezar a indicar las encuestas, pues, se trata de un error estratégico. Susana Díaz tenía más de un año por delante para seguir gobernando y demostrando "que hay otra salida a la crisis", viendo cómo se despejaba el panorama nacional. 

Por ejemplo, imaginemos que Podemos entra en mayo en muchos gobiernos municipales (aunque a través de candidaturas de unidad popular) y autonómicos. Es probable que, tras el consiguiente "choque de realismo", muchas expectativas se vieran defraudadas, con el probable consiguiente re-trasvase de votos hacia el PSOE. 

Es cierto que el riesgo es que ocurra lo contrario: que Podemos ponga en marcha políticas realmente de cambio,y haga otro tanto en caso de ganar las Generales, arrinconando todavía más al PSOE. ¿Acaso tiene miedo de esta segunda opción Susana Díaz? ¿No está segura de que Podemos es pura demagogia populista que no podrá hacer lo que promete? Si lo está, que deje que se estrelle y luego recoja los frutos... Tal vez no lo esté tanto.

El órdago de Susana Díaz es arrasar en las urnas en marzo y dar un puñetazo sobre la mesa de su partido. Pero no parece que haya ningún plan b en caso de ocurra lo que las encuestas empiezan a vaticinar y, en clave interna, esto podría suponer un respiro para Pedro Sánchez...

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