26 octubre 2012

¿Cuántas Galicias electorales hay?

Las elecciones autonómicas celebradas el 21 de octubre en Galicia dieron una holgada mayoría absoluta al Partido Popular, que obtuvo 41 de los 75 escaños en juego. Esta circunstancia se dio a pesar de que dicho partido obtuvo, en términos de número y porcentaje de votos, peores resultados que en 2009.

Esta victoria, celebrada como un inequívoco apoyo del pueblo gallego a las políticas neoliberales del presidente Rajoy y su gobierno, debería ser tomada con cierta cautela por los estrategas del partido, pues un análisis pormenorizado de los datos revela que se ha basado, fundamentalmente, en su poderío en las zonas rurales. En efecto, y por adelantar tan sólo dos datos, en aquellos ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes, donde residen 3 de cada 10 habitantes, el PP ha obtenido el 38,2% de sus votos. Por el contrario, en las siete ciudades, en las que vive el 35,8% de la población gallega, el PP ha cosechado el 29,6% de sus votos.

La victoria del PP se ha fundamentado, como veremos, en un muy desigual comportamiento electoral a lo largo y ancho de la geografía gallega y en la enorme fortaleza que ha demostrado en aquellos lugares más alejados de las dinámicas políticas actuales, donde los lazos personales y las relaciones de poder, los clientelismos, el carretaxe de votos y, en definitiva, el caciquismo en su acepción más tradicional, son todavía factores políticos de primer orden. Esta fortaleza se ha plasmado en dos aspectos: una aplastante victoria electoral y una gran capacidad de movilización.
                                                                       
En efecto, un primer elemento que cabe analizar de las pasadas elecciones es el grado de participación. En conjunto, el 63,8% del cuerpo electoral ejerció su derecho. Sin embargo, esta participación ha sido muy desigual en función del tamaño del municipio, como se puede ver en la siguiente gráfica. En general, cuanto más urbanos, mayor ha sido la abstención.





Una vez vista la diferente participación en cada tramo poblacional, en el siguiente cuadro veremos cómo se han distribuido los votos. En la primera columna se incluye el dato de la población residente en cada estrato según datos del Padrón de 2011.


Población
PP
PSOE
AGE
BNG
Resto
Blancos
Total votos
MENOS 2.000
125.194
41.670
17.366
4.380
5.945
2.930
1.234
73.525
DE 2.000 A 4.999
334.563
105.048
38.913
14.572
17.323
7.707
3.715
187.278
DE 5.000 A 9.999
395.382
103.184
41.829
22.798
23.508
10.916
4.780
207.015
DE 10.000 A 19.999
509.859
124.056
50.505
33.333
30.159
14.878
6.828
259.759
De 20.000 a 50-000
430.576
86.738
38.072
33.895
22.338
16.831
6.432
204.306
SIETE CIUDADES
999.848
193.238
106.986
91.123
46.116
45.428
15.411
498.302
TOTAL
2.795.422
653.934
293.671
200.101
145.389
98.690
38.400
1.430.185

Para visualizar la fuerza relativa de los diferentes partidos en cada tramo poblacional es preciso calcular los porcentajes de voto que han obtenido en cada uno de ellos. Este cálculo se presenta en la siguiente gráfica:



Esta gráfica muestra claramente cómo el apoyo electoral al PP desciende notablemente conforme el tamaño del municipio aumenta. En el lado opuesto, permite apreciar con claridad cómo el apoyo a AGE asciende conforme más urbana es la población. Por otra parte, tanto el PSdeG como el BNG tienen apoyos menos variables en función del tipo de hábitat. Cabe destacar que en la Galicia más urbana, el partido liderado por Beiras ha irrumpido con una fuerza tal que se ha quedado en tercer lugar y muy cerca de los socialistas.

Para completar esta aproximación, ¿cuánto aporta cada estrato de tamaño municipal al total de votos de cada partido?



Como se puede apreciar, los aportes más grandes que recibe el PP provienen de las ayuntamientos menos poblados. Cerca de 4 de cada 10 han sido obtenidos en municipios con menos de 10.000 habitantes, cuando en este estrato tan sólo se han emitido un tercio de los votos totales. Sólo el 3 de cada 10 votos logrados por el PP lo han sido en las ciudades.

Por el contrario, el 46% de los votos obtenidos por AGE lo han sido en las siete grandes ciudades, 6 de cada 10 en las poblaciones mayores de 20.000 habitantes. Este aspecto demuestra una enorme fortaleza en las zonas urbanas, a las que ha conseguido llegar exitosamente en muy poco tiempo. Sin duda, ha logrado concentrar una buena parte del voto de castigo en las zonas más susceptibles de haber sido duramente castigadas por la crisis y en aquellos segmentos poblaciones más sensibilizados al respecto.

Nuevamente, los casos de BNG y PSdG siguen un patrón más similar entre sí y no tan diferente del comportamiento del conjunto del voto.

Llegados a este punto podemos plantearnos: ¿se puede afirmar tajantemente y sin matices que Galicia es esencialmente de derechas? Para responder haremos un pequeño ejercicio de política ficción. Imaginemos que no existe una sola Galicia, sino seis. Suponiendo que hubiera igualmente 75 escaños en juego, ¿cómo sería la composición del Parlamento gallego en cada uno de esos casos?

Si Galicia fueran sus ciudades, la izquierda podría gobernar con holgura. De hecho, los escaños de PSdG y AGE superarían a los del PP en un gobierno que habría de repartirse a partes iguales entre ambas fuerzas y que podría incluir como socio minoritario al BNG, cuya representación parlamentaria sería la mitad que la de AGE…

Si Galicia fueran sus “pueblos grandes” o sus “ciudades pequeñas”, la izquierda podría seguir gobernando, si bien en este caso sería necesario un tripartito para superar al PP.

En una Galicia semiurbana, el PP obtendría mayoría absoluta, el PSdG seguiría siendo el principal partido de la oposición y AGE y BNG tendrían ya una fuerza similar.





A partir de aquí, cuanto más rural fuera Galicia, más absoluta sería la mayoría del PP. El PSdG mantendría más o menos su representación y el BNG se convertiría en la tercera fuerza superando a AGE.
Así pues, el PP ha obtenido unos resultados que le permitirán gobernar con una sólida mayoría absoluta cuatro años más, pero existen datos que hacen pensar que la travesía no será plácida. En 2015 habrá elecciones municipales y, de mantenerse la tendencia apuntada en estas elecciones autonómicas, el PP podría convertirse en la fuerza que gobernara la Galicia rural, siendo los partidos de centro izquierda e izquierda nacionalista los que gobernaran la Galicia urbana.

6 comentarios:

  1. Chapó, Carlos, moi boa entrada

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  2. Buenísimo el análisis. así es como deberían hacerlo en la TVE y TVGA si fuesen honrados y transparentes, pero desgraciadamente ya sabemos que hoy por hoy,LA POLÍTICA ES EL ARTE DE ENGAÑAR A LOS DEMÁS SIN QUE ÉSTOS SE ENTEREN. Felicitaciones al autor del análisis. Deberían contratarlo para hacer los análisis electorales de nuestro país. Enhorabuena.

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  3. Gracias por las felicitaciones y gracias especialmente a Camilo por su efusividad!

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  4. Interesante traballo. Clarificador da situación actual.
    O que está claro que no PP sábeno moi ben e por iso pretenden modificar a lei electoral, reducindo o número de diputados e consecuentemente o peso das provincias máis poboadas.
    Novas trampas electorais, por se a Lei D'Hont non fose abondo...

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