Ir al contenido principal

A modo de presentación...

Desde que me enteré que existían los blogs (¿por qué no "bitácoras", con lo poético que es?) pensé, "yo quiero uno". Pero siempre que iba a dar el paso, ocurría algo: "esto tiene que ser complicado seguro" (problemas técnicos), "¡bah, pa qué, total quién te va a leer!" (problemas psicológicos), "y a todo esto, ¿qué tienes que contar" (problemas de contenido). O sea, que al final nada. Hasta ahora.

Entonces, ¿el blog para qué?

Como ya he escrito por ahí, hace algunos años (¡buff, más de los que quisiera ya!) estudié Sociología en la Universidade de A Coruña, y recientemente me doctoré tras otros tantos a vueltas con la tesis. Quien haya estudiado lo mismo me comprenderá: la Sociología va mucho más allá de "unos estudios", te cambia la forma de ver el mundo. Lo decían Berger y Kellner: por su propia orientación o perspectiva, cuestiona continuamente los fundamentos del orden social, la legitimidad de dicho orden. Al intentar descubrir los aspectos que subyacen a toda colectividad o institución, la sociología es una ciencia subversiva per se[1].


Esto es lo que me ha llevado a desear tener una islita, por perdida que esté, en Internet. Poder pensar y expresarme con libertad, intentando siempre ser capaz de romper los límites del sentido común socialmente aceptado. Dudar de todo, empezando por uno mismo, siguiendo en lo posible el método cartesiano de la duda metódica (¡cuantos menos fundamentalismo de todo signo habría!).

Pero, entonces, ¿el blog sobre qué?

En principio, el blog estará dedicado a reflexionar sobre la actualidad. Los políticos y los medios de comunicación son dos buenas fuentes de disparates de todo tipo y, además, sus disparates son posteriormente reproducidos por los distintos grupos sociales. Así que deternernos a analizarlos puede ser interesante. Intentaremos (y ese es otro claro objetivo del blog) que sea de forma divertida... porque eso sí, sin humor, la vida ¿valdría la pena?. Pero no nos pongamos filosóficos. Es hora de ir cerrando esta presentación...

[1] Subversiva con independencia de la orientación ideológica (sea más conservadora o más crítica) de quien investiga. Su propia perspectiva, dirigida a revelar los fundamentos del orden social, determina, por tanto, este carácter subversivo (Berger, Peter y Kellner, Hansfried: La reinterpretación de la Sociología. Ensayo sobre el método y la vocación sociológicos, Madrid, Espasa-Calpe, 1985 (ed. Original de 1981).

Comentarios

  1. Pues yo ya te leí. Ahora mismo corro raudo y veloz a poner el correspondiente enlace en mis bloggs y tú comunícalo a tus contactos, y así, poco a poco, ir divulgándolo.

    ResponderEliminar
  2. Bueno Carlangas, o da presentación xa o collín. Así que xa podes empezar. E a ver si fas unha visita ó vello de ves en cando...no seu blog, que tamén o ten.
    Biquiños

    ResponderEliminar
  3. Hola Carlos, mi nombre es Jorge Leal, soy sociólogo y profesor-investigador de la Universidad de la República en Uruguay, desde donde te escribo. Tengo 35 años y actualmente estoy en etapa de tesis doctoral en la Universidad de Granada. Simplemente quería presentarme y desearte suerte con tu blog, el que pienso leer a medida que se vaya actualizando. Saludos

    ResponderEliminar
  4. Hola Jorge, gracias, intentaré actualizar el blog con más frecuencia de lo que he venido haciendo. Mucha suerte con tu tesis, ¡tómatela con paciencia y cariño, en algunos momentos va a ser realmente necesario!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La victoria de Pedro Sánchez en las primarias: cuatro lecciones para la estrategia política

El largo proceso interno que ha vivido el PSOE durante este último año, desde las elecciones generales de junio de 2016 hasta la clara victoria de Pedro Sánchez en las elecciones primarias de mayo de 2017, nos permite extraer cuatro importantes lecciones para la estrategia política.
Primera lección: la importancia de un buen relato. Pocas cosas hay más poderosas en estrategia política que tener un relato coherente, creíble y emotivo. Pedro Sánchez lo ha tenido: lo ha construido y se lo han construido. Tras las elecciones de junio de 2016, hizo del “no es no” su bandera: no se podía apoyar, por activa o por pasiva, la formación de un gobierno integrado por un partido que representaba, en resumen, la corrupción y los recortes. Esta postura conectaba con la gran mayoría de la militancia socialista. Cuando el aparato de su propio partido se lo sacó de en medio y la gestora impuso la abstención, Pedro Sánchez optó por dimitir para no traicionar su palabra, pero también para no desobedecer al…

TAN INESPERADO COMO CONTUNDENTE O DE CÓMO EL PP SE COME AL BIPARTITO A LAS PRIMERAS DE CAMBIO. REFLEXIONES A PARTIR DE LAS ENCUESTAS

Empecemos por el principio: nadie fue capaz de prever lo que ocurrió el 1 de marzo en Galicia. Todas las encuestas daban por segura la reedición de la victoria de 2005: la duda estaba en si BNG y PSOE aumentarían o sólo lo haría uno de ellos. En particular, nuestras encuestas daban un estancamiento del BNG (se mantenía en 13) y un aumento del PSOE que oscilaba entre los 2 y los 3 escaños, que eran los que perdería el PP.
Por tanto, el juego de los analistas políticos desde la noche del 1 de mazo ha sido similar al de los analistas de Bolsa cada tarde: explicar por qué ocurrió lo que ocurrió, teniendo la absoluta certeza de que esa misma mañana no tenían ni flores de qué iba a ocurrir ni por qué iba a ocurrir: maravillosa “ciencia” esa que se limita a explicar el devenir de las cosas una vez ocurren....
En fin, que nada científicamente fundado hacía presagiar la debacle que se avecinaba. No obstante, las encuestas ofrecían ciertos datos para la reflexión, pero casi nadie reparó en ellos.

En memoria de Manoli Pérez Sequeiros

Estaba entrando en el coche. Acababa de salir de la piscina. Eran las nueve menos veinte. Tenía una llamada perdida de Mari Carmen de una hora antes. “Qué raro, si hoy sale a las diez”, pensé. Llamé suponiendo que no me cogería, pero después de varios tonos descolgó. “Hola”, estaba seria. “Hola, ¿pasó algo?", pregunté. No recuerdo bien sus palabras anteriores, sólo cuando dijo “Murió Manoli”. Fue como recibir un puñetazo en la boca del estómago. “¿Qué Manoli?”, pregunté estúpidamente. Cuando me confirmó lo obvio, traté de imaginar que era un error, que estaba en el hospital, que aún había alguna esperanza.

Uno siempre siente tristeza cuando se muere un ser querido. Si además lo hace antes de tiempo y de modo totalmente imprevisto, a la tristeza se suma un sentimiento de total impotencia y de profunda pena. Por no haberte despedido, por no haber hecho aquella llamada, por no haber hablado más, por no haber disfrutado más de su presencia... En momentos como este, uno siente un inte…